
A pesar de todo, expansivo
El cierre del Estrecho de Ormuz ha provocado un repunte del petróleo por encima de los 100 USD/barril, reactivando el riesgo de un shock de oferta y el debate sobre posibles cuellos de botella en el suministro energético. Aunque los indicadores muestran un aumento de tensiones logísticas, su intensidad aún es inferior a la observada en 2021-2022.
Los mercados financieros, sin embargo, parecen más sensibles al impacto inflacionario que a una desaceleración del crecimiento. El FMI ha revisado ligeramente a la baja el crecimiento global, hasta el entorno del 3,1% en 2026, sin cambios bruscos respecto a estimaciones previas.
A pesar del entorno incierto, las bolsas han alcanzado máximos históricos, apoyadas en la mejora de beneficios empresariales, especialmente en el sector tecnológico. El Nasdaq destaca con fuertes crecimientos esperados del BPA.
En conjunto, aunque persisten riesgos geopolíticos y presiones inflacionarias, el escenario económico global sigue siendo, a pesar de todo, expansivo.

