Ser de Afi

Desde que se fundó, Afi se ha construido sobre la base de una serie de rasgos y atributos muy marcados y concretos.

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Excelencia técnica

El talento es la base de todo en Afi y uno de los elementos más reconocidos por nuestros clientes. El reclutamiento de profesionales con capacidades muy superiores a la media ha sido una constante desde la fundación de la compañía. La excelencia técnica, la capacidad de aprendizaje y las buenas capacidades comunicativas son señas de identidad de nuestros empleados.

Este criterio de excelencia técnica se refleja en una actitud muy sencilla: tratar de ser los mejores en lo que hacemos. Esta actitud es válida para la totalidad de personas que formamos parte de Afi, independientemente de a qué nos dediquemos.

Sé curioso, profundiza, explora nuevos ámbitos y mira la foto completa

Esta premisa contiene, a la vez, dos elementos diferentes. Por una parte, la curiosidad nos mueve a aportar mucho más valor que nuestros competidores, yendo hasta la raíz del conocimiento para ofrecer soluciones rigurosas y robustas y, cuando es necesario, innovadoras. Esta curiosidad nos empuja en muchas ocasiones a salir de nuestro ámbito teórico de conocimiento, para explorar y profundizar en otros. De esta forma, llegamos al segundo elemento: “amplitud”.

No te quedes en “tu” ámbito. Entrecomillamos “tu”, porque nadie pertenece a un único ámbito de conocimiento. Nos gusta mucho saber, pero, sobre todo, nos gusta aprender y enseñar.

El conocimiento transversal, la visión lateral y la capacidad de ver la foto completa son fundamentales para el crecimiento profesional. Mucho de lo que aprendemos proviene de compañeros de otras áreas. No dejamos de preguntarles, y no dejamos de explicar y enseñar a cualquiera que nos pregunta.

Algunos de nosotros llevamos varias décadas trabajando en Afi. Uno de los principales motores que nos permite seguir ilusionados con este proyecto es la sensación de evolución constante. Conformarse con lo que se sabe, a largo plazo, genera aburrimiento, por muy cómodo que sea.

En Afi hay muy pocos secretos. Guardamos con celo la información personal de nuestros empleados y clientes, así como la información confidencial que se nos confía, pero el resto de información es valiosa en la medida en que se comparte. Todas las iniciativas de reflexión conjunta están abiertas para cualquiera que tenga interés en acudir. Permitimos el acceso a cualquiera, aunque le mueva la pura curiosidad.

Excelencia en la entrega

Un profesional excelente pone sus capacidades al servicio del cliente de forma útil y, por tanto, hace un uso inteligente de su talento.

Todo proyecto o tarea presenta un compromiso entre la calidad de lo que se entrega y el coste que se invierte. Nos aseguramos de optimizar este compromiso. No sobrecargamos al cliente ni a nosotros mismos cuando los rendimientos de nuestro esfuerzo pasan a ser decrecientes, salvo que sea una decisión consciente del cliente.

A cualquier nivel de responsabilidad, esperamos que nuestro empleado entregue como si nadie fuera a revisar su trabajo. Es la forma más eficiente de trabajar, minimizar errores y crecer profesionalmente. La función de un responsable no es corregir los errores que se podrían haber evitado, sino ayudar a mejorar y corregir aquellos que se cometen por falta de capacitación o de experiencia.

El talento siempre es bienvenido

La incorporación de talento en un área siempre tiene un efecto positivo sobre el resto de sus integrantes. En algunas organizaciones, el efecto que se produce es de rechazo, porque el empleado piensa que la llegada de una persona con más conocimiento, más experiencia o más capacidades puede limitar su recorrido profesional o que, si la persona es de un nivel equivalente, habrá de competir con ella para optar a un puesto mejor. En Afi, este razonamiento no tiene sentido. El talento no limita nuestras carreras. Quienes piensan así se están limitando. Los límites al crecimiento profesional los pone la falta de ambición o de talento (propio o de pares), no la estructura de la empresa, ni mucho menos la agregación de talento.

Desde nuestra fundación, los socios más exitosos han sabido crear nuevas vías de trabajo e ingresos, independientemente de quiénes fueran sus compañeros de trabajo en cada momento. Además, la organización hace un importante esfuerzo para identificar a los empleados más talentosos y dotarles de los medios para que puedan desarrollar sus capacidades en la medida de su potencial, sin tener en cuenta consideraciones de cuotas, edades o concentración por áreas.

Una compañía como Afi, en la que incluso las áreas más grandes tienen apenas decenas de empleados, no puede albergar el temor de que las personas talentosas se encuentren limitadas en sus capacidades de crecer profesionalmente. Nuestro tamaño con respecto al de nuestro mercado y competidores es muy reducido, e ínfimo con respecto a nuestro potencial. Cuantos más empleados excelentes seamos capaces de atraer, mayores posibilidades tendremos de crecer todos, y no al contrario. Estamos muy lejos de caer en leyes de rendimientos decrecientes. Tenemos mucho por hacer y por crecer.

Una advertencia sobre este principio: la excelencia técnica no es suficiente para nosotros. La experiencia nos ha enseñado que las capacidades individuales son muy poco útiles si no se pueden conjugar con las capacidades del resto del equipo. La falta de respeto, el egoísmo, la soberbia o la falta de capacidad para generar sinergias y contaminar (positivamente) al resto generan enormes desventajas y son de efectos incompatibles con el éxito profesional en Afi.

Tú, eres Recursos Humanos

La gestión de los recursos humanos es una tarea de todos.

Cada interacción con clientes y competidores es una oportunidad para atraer talento. Da igual el nivel de responsabilidad o área de trabajo. Todos tenemos la obligación de ser sensibles y proactivos a oportunidades de captar talento.

Nuestra escuela es una extraordinaria fuente de atracción de talento. Conocemos bien a nuestros alumnos y tratamos de atraer a los mejores. Nos esforzamos por ofrecerles la mejor formación: algún día serán parte de nuestros equipos o, mejor aún, clientes agradecidos.