
Vuelve el riesgo de estanflación

El conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel con Irán ha provocado un fuerte encarecimiento del petróleo y del gas natural, lo que ha impulsado la inflación y las expectativas de precios. Este shock de oferta reabre el debate sobre cómo deben reaccionar los bancos centrales, especialmente si deberían endurecer la política monetaria como en 2022. Sin embargo, el contexto actual es distinto: los tipos de interés ya son más elevados y las familias no cuentan con el mismo colchón de ahorro, lo que hace al consumo más vulnerable.
Los mercados financieros han reaccionado con caídas en la renta variable, repunte en la renta fija y una apreciación del dólar como activo refugio.
Aunque existe preocupación por revisiones a la baja del crecimiento global, las previsiones del FMI siguen apuntando a una expansión del PIB del 3,3% en 2026, manteniendo abierto el debate sobre un posible escenario de estanflación.



